La hoja de términos de una nota estructurada contiene las características que más importan: el o los activos subyacentes, el cupón, el nivel de 'barrera' o 'knock-in' que determina su pérdida, el nivel de 'cancelación' o 'autocall', la fecha de vencimiento y el emisor. Cada uno de estos puede convertir un producto que 'suena seguro' en uno de alto riesgo.
Preste especial atención a si la nota hace referencia al peor de varios activos, qué tan por debajo del precio actual se ubica la barrera, y si el capital está protegido solo al vencimiento y solo por una promesa no garantizada del banco emisor.
Si su asesor nunca le explicó estas características —o describió la nota como algo más simple y seguro de lo que muestra la hoja de términos— esa brecha puede ser central para un reclamo.
