En 2026, FINRA abrió una revisión de las prácticas de las firmas con productos estructurados de mayor riesgo, destacando las notas estructuradas 'worst-of' sin protección de capital. Estos productos ligan el rendimiento del inversionista al peor desempeño de varios activos subyacentes, una característica que aumenta el riesgo a medida que se agregan más subyacentes, aunque a menudo se comercializan como 'diversificados'.
La revisión examina cómo supervisaron las firmas las concentraciones en estos productos y si las recomendaciones cumplieron con la Regulation Best Interest, abarcando conducta desde 2022. Por separado, FINRA advirtió que la 'protección de capital' no necesariamente convierte a un producto en una inversión conservadora y adecuada para un inversionista mayor para quien la seguridad es importante.
Para los inversionistas, la conclusión es sencilla: los reguladores reconocen cada vez más que estos productos se vendieron de formas que no coincidían con lo que muchos inversionistas entendían que compraban. Si sufrió pérdidas en una nota 'worst-of', su derecho a presentar un reclamo en el arbitraje de FINRA es independiente de cualquier revisión regulatoria.
