Las notas auto-cancelables pagan un cupón llamativo —a menudo del 8% al 15%— y se venden con frecuencia a los jubilados como 'ingresos'. Pero la estructura limita su ganancia a ese cupón mientras deja su pérdida uno a uno con un activo subyacente volátil. En mercados tranquilos, la nota se cancela anticipadamente y su efectivo regresa para reinvertirse con el mismo riesgo elevado; en una caída, el producto de 'ingresos' se convierte en una gran pérdida de capital.
La asimetría es el problema: ganancias limitadas, pérdidas ilimitadas. A muchos inversionistas nunca se les dijo que el mejor resultado realista era simplemente recuperar su cupón y su capital, no un crecimiento real.
Si le vendieron una auto-cancelable como una inversión de ingresos segura, y era inadecuada para su edad o tolerancia al riesgo, usted puede tener un reclamo para recuperar sus pérdidas.
